jueves, 6 de noviembre de 2008

¡Vivo!

Actualización enero 09:

No tengo como empezar ni mucho que decir, solo gracias de nuevo a todos los que se preocuparon y se interesaron en el chisme, este actualización es pa´ informarles que estoy bien, que no hubo secuelas y que ando por ahi caminando... ah! también que el cuchitril sigue y ya casi acabo el rediseño. Prometo postear con corrosiva regularidad.

Abrazos Grandes.

Joel




(acá dejo el post original porque ya le tenemos cariño)

Para darse un putazo de esa categoría hacen falta muchas cosas, precaución, suerte, cuidado; pero para salir caminando y vivo hace falta más, un hada viéndolo todo y rezando un mantra, una luna alcahueta, el amor de cinco que parecía el de todos, la voluntad de las personas que cuando aun no terminaba de caer ya estaban ayudándome, la lección la aprendí a mi modo, a la mala, pero sirve, me di cuenta que no estoy tan solo como presumo y que me quiere hasta quien no lo dice mucho.


(actualización) Ya soy hermoso de nuevo!



Gracias a todos los que se preocuparon y se movilizaron, a Sandy, siempre Sandy, por su cuidado exagerado, su valor, su calma, sus rezos, su amor infinito y su calor, a mamá por no soltarme nunca y ser valiente como solo ella puede, a papá por sus lágrimas y su abrazo tosco y reconfortante, a Carlos por su preocupación y ayuda, a Grecia por cuidarme y quererme tanto.

Gracias también a los que corrieron a auxiliarme y no recuerdo o no pude ver, al Tano, a la policía y la ambulancia que se movilizaron de inmediato, al señor que me dio el pañuelo, a la doctora que me atendió aunque me haya inyectado, a los que han preguntado por mi; gracias incluso a la señora que llegó con la sábana y me obligó a gritar que estoy vivo.




Todavía no cantamos victoria, hay que ver los resultados de las placas y esperar que no haya nada malo en mi cabeza (además de lo que ya había antes del accidente) y después seguir trabajando y tomar mis medicinas.
Por lo pronto aquí estoy.







“Así que de momento, nada de adiós muchachos

me duermo en los entierros de mi generación,

cada noche me invento, todavía me emborracho,

tan joven y tan viejo, like a rolling Stone…”

J. Sabina










En la mañana




La herida de la cabeza


La de la espalda