Cuánto de mar tendrá la tierra de mis suelas, si se piensa en sacar lumbre de las piedras. Ando a ciegas de tu luz y no recuerdo pactos cartográficos que nos esperen, dejo el rumbo a la deriva del designio de la alquimia y en tu sonrisa está mi norte y el camino sobre mis pies; como la noche de mañana hace mil años, en que bailé contigo sin tocar el suelo y como quien va a Comala anduve la senda de tu hechizo colgando de los hilos de tu magia, envuelto de tus bailes, de la música que tocan tus ojos que son también mi voz y de nuevo sobre mis pies nació el árbol de tu nombre que abracé siguiendo tu vaivén, perdido en tu compás/sin paz y creyendo inútilmente que alguna vez amanecerá de noche y estarás ahí, tocando la flauta de los tiempos.
jueves, 28 de abril de 2011
lunes, 15 de noviembre de 2010
Historia S
Sandra Salamandra sueña sincera,
siempre sonriente siente sospechas
sobre su sueño.
-soy sólo un soplo sobre su siesta-
Sandy Sirena suelta su sueño,
Siente suspiros (sabe sentirlos)
Saca sus santos, sigue sonriendo.
-¡soy su sonrisa!-
Sandra sabrosa sufre su sueño,
Seca sus soles, se sabe seria,
Sin su sonrisa sale salitre.
-sueño sus senos-
San sin sed sueña su ser
Suma solemne suertes silentes
Suplica, sirve, Sor Sierva Sorda
-soy simple suelo-
Sandy Sandía salta sonriendo,
Sobre sus sueños suena Sandunga
Sones, senderos.
-soy siempre suyo-
Sandra segura siembra semillas,
Sur sin silueta (soy su secreto)
Somos secuaces, sólo sabemos:
-Somos sus sueños-
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Sabores de Chiltepec
Esta décima la hice para el Primer encuentro de versadores, decimeros y calaverístas de Chiltepec, queriendo resaltar lo que más extraño de mi pueblo, la comida.
Si el antojo lo atormenta,
Y no sabe qué hacer usted
Venga para Chiltepec
Yo le juro que revienta
No hay razón pa´ que le mienta
Del sabor de estos lugares
Infinidad de manjares
Los que usted podrá probar
No encontrará similar
Alguno por estos lares
Qué tal un frijol de casa
Digamos, para empezar
Luego puede continuar
Con un molito de masa,
No se regrese a su casa
Porque convidarle quiero
Un tamal de siete cueros,
O el de cabeza de tigre,
Si le queda espacio libre
Los de Tomasa sugiero
Pruebe la flor de amarillo
Pero que sea en empanadas
Receta recomendada
para el sabroso platillo
con suerte y un armadillo
encuentra muy bien guisado
a lo mejor adobado
también hay como otra opción
a la cubana un lechón
y pollos a la leña asados
La fama de los buñuelos
Es casi internacional,
receta tradicional
Que comparten los abuelos
A menudo los anzuelos
Atrapan mojarra o juiles
Además los jinicuiles
Son toda una maravilla
Luego hierves la semilla
Y les pones limón y chile
El popo es una bebida
Que no sabe como suena
es una espuma muy buena
de bejuco y cacao nacida
ya por todos conocida
del mole la tradición
en esta celebración
que llamamos “todo santos”
para recordar a tantos
que esperan en el panteón
cuando la lluvia ha pasado
puedes encontrar pepescas
que las fríen cuando están frescas
o un buen tamal de pescado
y tampoco es un pecado
empacarte sin demora
un caldo de yerba mora
o de yuca una tortilla
hasta romperás la silla
si el cinturón ya no atora
Si encuentras tepejilote
fíjate que esté tiernito
recomiendo los bollitos
y los tamales de elote
sin hacer tanto mitote
gran variedad tenemos
en plátano están rellenos,
en machuco, también fritos
con nata y con frijolitos
caliente nos lo comemos
Hasta aquí llega el recuento
de nuestra gastronomía
por si visitas un día
este lugar que te cuento
y si es en vano mi intento
de poder enumerar
o si olvide mencionar
algún importante plato
pues ven por mi de inmediato
y me llevas a probar
Chiltepec como lo vieron
es tierra de mil sabores
con aromas y colores
que al tiempo sobrevivieron
constatan los que comieron
alguna de estas delicias
que al paladar acarician
y hacen buena digestión
porque en esta población
el cielo sí hizo justicia.
lunes, 25 de octubre de 2010
Qué güeva me dan los poetas
Con su libro abierto y su dedo alzado,
midiendo su inspiración en sílabas,
pujando pa´ parir metáforas frustradas
su voz que arrulla,
su pose de diva inmaculada.
Con un ojo a la estrofa
y otro cazando alguna gringa
que apantalle su retórica,
con un ladrillo en cada suela
y jugando a ver quien conoce
más autores de apellido extraño.
Qué ganas de salir corriendo
cuando exploran sus notas
revolcando lo ya dicho,
lo tan obvio,
haciendo poesía frente al espejo.
Qué güeva me dan los poetas,
embarrándose cultura
para curarse de lo burdo,
frunciendo el ceño,
agravando la voz,
blandiendo un libro,
recitando letanías
pero imaginando aplausos.
Qué antojo de dormirme,
mientras convocan a otro concurso
y juegan volados a ver quien lo gana,
entregando carpetas beige en toda oficina,
en toda editora,
cambiando sus vidas
por poesía becada.
Comprando musas,
chupando vino y deseando mezcal,
disfrazando cuartetos de sonetos,
gozo de elegía.
Qué güeva me dan los poetas,
qué envidia me da la poesía.
midiendo su inspiración en sílabas,
pujando pa´ parir metáforas frustradas
su voz que arrulla,
su pose de diva inmaculada.
Con un ojo a la estrofa
y otro cazando alguna gringa
que apantalle su retórica,
con un ladrillo en cada suela
y jugando a ver quien conoce
más autores de apellido extraño.
Qué ganas de salir corriendo
cuando exploran sus notas
revolcando lo ya dicho,
lo tan obvio,
haciendo poesía frente al espejo.
Qué güeva me dan los poetas,
embarrándose cultura
para curarse de lo burdo,
frunciendo el ceño,
agravando la voz,
blandiendo un libro,
recitando letanías
pero imaginando aplausos.
Qué antojo de dormirme,
mientras convocan a otro concurso
y juegan volados a ver quien lo gana,
entregando carpetas beige en toda oficina,
en toda editora,
cambiando sus vidas
por poesía becada.
Comprando musas,
chupando vino y deseando mezcal,
disfrazando cuartetos de sonetos,
gozo de elegía.
Qué güeva me dan los poetas,
qué envidia me da la poesía.
jueves, 14 de octubre de 2010
No creas que el frío
No andes creyendo que tiemblo de frío. No Imagines ni un momento que mis dedos se han pegado unos con otros y por eso ya no escribo, ya no toco, ya no pinto. Aunque me mires chiquito en el algún rincón de esta ciudad sin ley, aunque me acerque a buscar en el peor de los casos el calor de las bombas molotov o el de los aplausos de los de siempre, en donde siempre. No te vayas a creer el cuento de que vivo sobre un témpano de cielos congelados y despierto a media noche buscando algo que todavía no se que es, no pienses aunque parezca que me empiezan a nacer estalactitas alrededor del corazón y que mi falta de talento es por los polos derritiéndoseme encima. Nomás acuérdate cuando a mordidas te llevaste el sol.
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